Invierno altiplanico, las aguas corren principalmente hacia Bolivia.


Desde el punto de vista de la ingeniería hídrica, se ha propuesto en distintas ocasiones aprovechar rajos mineros agotados como reservorios de agua. Sus ventajas serían:

  • enorme volumen ya excavado;
  • mínima necesidad de construir una presa;
  • menor impacto paisajístico adicional;
  • posibilidad de almacenar agua de deshielo o lluvias extremas.

Las dificultades son principalmente:

  • calidad química del agua (metales, sulfatos, acidez);
  • estabilidad geotécnica de los taludes;
  • infiltraciones hacia acuíferos;
  • evaporación si el clima es muy seco.

En el norte de Chile, donde el agua es escasa, la idea de reutilizar rajos agotados como almacenamiento estratégico ha sido estudiada en distintos contextos, aunque su aplicación depende de la geología y de la calidad del agua. Si el agua almacenada proviene de nieve o lluvias de alta cordillera y el rajo tiene baja contaminación y buena impermeabilidad natural, puede convertirse en un reservorio técnicamente viable